jueves, 10 de diciembre de 2009

FUERA DE TEMA

Después de muchos días sin una nueva entrada en el blog anuncio, proclamo, informo y decreto mi regreso al mismo, pero antes de volver a sumergirme en las aguas turbulentas del mundo laboral, les dejo un poema que me vino hoy sin más, después de mucho tiempo de no escribir poesía.

AÑO NUEVO
Recuerdos, como verdugos me desgarran el alma,
sombríos y nefastos, burlones y macabros.
Ante las imágenes disueltas de perdidas alegrías,
la felicidad se torna en llanto, y las fotos son mi ruina.

Voy ausente, como muerta, por la ruta destinada,
los ocasos de la tarde me renuevan la tristeza;
me detengo en la puerta de la que mi casa fuera,
y el paisaje moribundo me abandona en tonos sepia.

Porque sin saber siquiera que jamás tú volverías,
te arrastró la negra noche, te ocultó la luz del día.
En la oscuridad más grande, en el silencio indolente,
y en la soledad más póstuma, una rosa es quién te envuelve.

¡Brindo entonces por tus glorias,
por tu bien y por tu vida!;
¡Brindo entonces fiel veneno,
sálvame de mi agonía!.


lunes, 19 de octubre de 2009

¡ARTE, ARTE!

La piedra. Objeto inerte y de propiedades casi nulas, (salvo que posea alguna misteriosa fuerza oculta). ¿Linda? sí, tal vez. ¿Rara?, obviamente. ¿Puede inspirarnos una catarata de adjetivos?, claro que si. Ahora bien, ¿cómo distinguimos a las personas normales o en su sano juicio, de aquellas que van a resultar, en un futuro (en caso de que compren algo), un irrefutable dolor de hue... cabeza?. Sencillo, realizando la prueba A.I. (como la pelicula de ficción Artificial Intelligence, pero en este caso significa Azul Imperial, nombre de la piedra retratada, y no hace referencia al IQ o coeficiente intelectual de nuestros compradores, a dios gracias).
Al estar ubicado en primer plano sobre el lado izquierdo, al entrar al local es imposible no verlo, y aquí es donde uno debe prestar mayor atención.
Hay tres posibles reacciones o enunciados que nos alertarán, sobre el grado de idiotez de estos posibles clientes:


* Número 1 :- (entrando lento y dando medio paso atrás al verlo, se detiene sorprendido/a)
:-"¡Que increíble, es una obra de arte de la naturaleza!"

*Número 2 :- (misma entrada, idéntico pasito de retroceso y calcada contemplación)
:-"¡Que maravilla!, parece un cuadro."

*Número 3 :- (una combinación de las dos primeras, a lo que suma un...)
:- "Yo haría una pared con esto, lo del medio es soñado, único. Decíme si no parece el mar.(¿?) (estem.. NO?!). ¿Debe ser carísimo no? (lamentablemente lo es, sino sería como la etiqueta de boludo, pero de uso hogareño y sería mas fácil distinguirlos y evitarlos). ¿De dónde es? (no importa el país que sea dado en forma de respuesta, indefectiblemente asentirán con la cabeza pretendiendo que era obvia su procedencia y que algo entienden del tema, aunque claro está, no es así.)


Quiero aclarar que no tiene nada que ver el rubro de la empresa/comercio en el que nos desempeñemos como recepcionistas, siempre habrá algo que nos permita identificar y prepararnos, para aquellos clientes que serán particularmente "molestos".
Una frase, una palabra, un gesto que grite: "¡CUIDADO, rompepelotas suelto!"; "PELIGRO, descerebrado a las 12 en punto, con lenguaje físico que amenaza con ingresar al local".


Solución: Sólo tenemos tres caminos u opciones:

1º - Nos reímos, y tratamos de NO imaginar el futuro y desesperante trato telefónico con ese cliente en potencia.

2º - Consideramos seriamente comenzar a practicar yoga, tai chi o alguna disciplina que tenga la meditación y relajación como centro absoluto.

3º - Vamos al hospital más cercano y solicitamos que se nos practique una lobotomia de urgencia. Una vez dadas de alta y reincorporadas a nuestra labor, nos paramos frente al azul imperial y con cara de zombie cumpleañero decimos: -"que maravilla, es una obra de arte de la naturaleza, una obra de arte, arte, arte..."



miércoles, 14 de octubre de 2009

EL DESPOTA ENANO

Tal vez por ser el segundo en importancia, (dado a que no es el dueño de la empresa ni de nada); quizás sea por no levantar metro y medio del piso y estar quedando pelado (de forma tan particular, que su cabeza se asemeja a una pelota descosida); puede que el resentimiento por no ser de la "familia" sea enorme (en contraste con su estatura); motivos hay muchos y muy variados, pero nada ( y digo nada de nada), justifica que alguien sea tan desagradable, tan déspota y cretino como lo es nuestro último garca jerarca:

El Gerente.

De andar altanero y sobrador podemos verlo muy pero muy poco en el local (¡por suerte!). Su presencia en el mismo tiene tres posibles significados o móviles:


* Sólo pasar para demostrar que "está" presente en el circo donde ejerce el papel lamentable y mediocre de gerente, aunque no sea día de cobro.

* Reunirse con el dueño del circo para idear como y a quién cagar (digo perjudicar ...perdón).

* Juntarse con Cacha (el simio que el dueño tiene por esposa), para decidir de manera arbitraria y absurda, a quién pedirle la renuncia. El enano déspota, (cuyas iniciales son D.N. sugiriéndonos que se trata de un Don Nadie), evita "echar" a sus empleados, que ellos solitos renuncien (haciendo caso omiso de sus sugerencias), resulta muchísimo más conveniente.



Dadas las circunstancias y características básicas de este individuo, bien podríamos dirigirnos a él como "el parásito" (ya que vive a costa de los demás). Con voz grave y rígida pretende que la gente crea en su falsa grandeza, pero él sabe (muy en el fondo y mal que le pese) que no engaña a nadie. Sus aires de experimentado y gran negociante se desvanecen cuando pronuncia dos palabras seguidas, que simplemente dejan al descubierto la pobreza de su intelecto.
Siempre esperando la ocasión para dar el golpe, sacando provecho y ventaja traicionando incluso su palabra. Sencillamente D.N. es una mala persona.


Solución: Cuidarnos de este personaje nefasto, él es el peor de todos, sin duda alguna. Evitar todo tipo de trato y, dentro de nuestras posibilidades, hacer exactamente lo contrario a lo que él nos ordena.
Si es astuto y juega sucio, tengamos a mano la tarjeta del abogado aquél, (famoso por ser tramposo y no tener escrúpulos) que nos dará una manito en caso de ser necesario.
En esta guerra todo vale, no darnos por vencidas antes de dar batalla, recordemos como David venció al gigante Goliat con tan solo una piedrita arrojada al aire por una honda.
Estar alerta y despierta es mi consejo férreo, mantenerse informada y al día sobre todos los temas en donde él pueda tener incidencia.
Cuando lo veamos, dejémos de lado la lástima y la misericordia; no hay que tenerle miedo, al fin y al cabo sólo es un huérfano calvo de baja estatura y de principios nulos, con aires de grandeza, pero vapores de inferioridad y negligencia.
No le desearemos la muerte (seamos mejores personas que Don Nadie), pero si esto sucede tengamos la certeza que en vez de flores en su tumba, únicamente encontraremos saliva y desprecio en abundancia.


jueves, 8 de octubre de 2009

PAUSA

No sé si es por mi cumpleaños que se aproxima decidido a sumarle una unidad al 28, o si es porque últimamente no estoy pasando por una buena racha, (aunque creo que nunca tuve una). No sé si es porque realmente no me siento bien o simplemente estoy más negativa que de costumbre. No sé por qué a veces la vida parece estar declarándote la guerra, sin lugar a tregua. No sé si pelear dignificará mi derrota, o apenas la volverá menos humillante. No sé si entienden de lo que estoy hablando, o piensan que perdí la razón definitivamente. No sé por qué no puedo respirar sin sentir el peso en mi espalda y la opresión en el pecho, tal vez solamente estoy triste. No sé porque miro esta foto y me dan ganas de desaparecer.

No sé para qué escribo esto y sin embargo no puedo evitar hacerlo, creo que me hace bien. No sé cuántas pruebas quedan por ser aprobadas, pero no quiero seguir pasando con lo justo. No sé, quizás sea miedo, pero desconozco qué lo provoca. No sé por qué se me ocurre hacer balance, aún sabiendo que los números no van a cerrar favorablemente. No sé por qué no tuve la oportunidad de compartir un festejo más con mi papá; no sé quién me arrebató esa posibilidad, esa ilusión. No sé por qué pretendo engañarme creyendo que este año hubiera sido diferente. No sé por qué elegí callarme tantas veces y por qué grite tantas otras. No sé si soy mala persona o solamente tengo una forma de ser y pensar un tanto "particular". No sé por qué el tiempo pasa tan rápido y nos marca inescrupulosamente, como una tormenta de arena golpeándonos la cara. No sé por qué insisto en cambiar todo, para después lamentarme porque no es lo que era antes. No sé por qué estoy tan rara, por qué no puedo estar alegre, feliz. No sé si es una etapa o es algo que llegó para quedarse; no sé que voy a hacer si no comienzo a mejorar. No sé la razón por la cual cada vez tengo menos ganas de todo, y ese todo me aleja de la Gabriela que solía ser. No sé por qué la gente que más nos conoce es la que más tarda en darse cuenta que algo no anda bien. No sé por que ignoro tantas respuestas. No sé si existe una palabra que defina como me siento, creo que no. No sé, (a lo mejor estos dos monosílabos sean los que mas se acercan a definirme).

Por todo esto es que hoy no puedo escribir cosas cómicas ni divertidas, aunque tan sólo sean una visión irónica de una realidad decadente. Me declaro en PAUSA, mental y física. Digo TIEMPO FUERA, BASTA PARA MI BASTA PARA TODOS, PIDO, STOP.


Sencillamente, me tomo cinco minutos me tomo un té...





Pd. De todas formas no voy a dejar de escribir el blog, la semana que viene vuelvo al tema original.

lunes, 5 de octubre de 2009

EL DUEÑO DEL CIRCO...

El segundo de mis garcas jerarcas, son tres en total, (como las tres parcas por ejemplo, dado a que son igual de nefastos o los tres chiflados por ser igual de ridículos y cómicos), es ni más ni menos que el mismísimo dueño de la empresa.
De figura larga, desgarbada y andar errático, este personaje no permanece nunca en un mismo lugar, podemos verlo yendo y viniendo por cuanto rincón haya disponible hablando a los gritos por teléfono, (quizás para hacernos ver cuanto se preocupa por el bienestar común del negocio o tal vez porque cree que así lo escuchan mejor si es un llamado del exterior, y es que este jerarca es más bruto que un arado).


A este prototipo tan particular vamos a llamarlo LARGO (como el de los Locos Addams), ya que a mi parecer, tiene una semejanza física importante: canoso, cara de infelíz, alto y flaco, siempre vestido con la misma ropa vieja y raída, (no porque no tenga con que comprar prendas nuevas, sino porque Largo es sumamente miserable). No sólo para ataviarse es terriblemente tacaño, también es avaro para comer; lo más parecido a un almuerzo que puede tener es robarle a alguno de sus subalternos un pedazo de pan o parte de la comida (que obviamente él no pagó), sin pedir permiso siquiera.
El es quién se ocupa de las cosas simples pero molestas de la empresa, como mantener el sentido estético dentro del local, cambiando marquesinas, colocando macetas con plantas que mueren a la semana, reemplazando lámparas dicróicas que también mueren al poco tiempo, o contratando al que más barato cobre para limpiar los vidrios.
Su único y más grande objetivo es llegar a la "esselencia" (palabra que empleará más de una vez con distintos fines remarcando la "S", claro está). Se jacta de no tener prácticamente estudios y de haberse recibido con honores en "la escuela de la vida" (no es broma, asistió a un lugar que se llamaba así), aunque si a mi me preguntan, seguro se trataba de alguna secta de esas que promueven la busqueda interior y al ver que no podían sacarle plata le otorgaron un diploma simbólico.
Muchas veces deja de ser el dueño del circo, para convertirse en un maravilloso equilibrista, permanentemente en la cuerda floja, nuestro payaso linyera esquiva dificultades y consigue no caer en un suelo que lo aguarda sin red.
Este personaje está creído de ser un crack para los negocios, pero si sigue cerrando tratos "brillantes", lo único que va a hacer crack es el ruido de la persiana al caer en forma definitiva, no sin antes culpar a otro de su fracaso empresarial.
Largo puede resultar simpático e inofensivo, pero debemos recordar que de alguna forma llegó a tener un circo bastante rentable, traición y estafa no son términos que él desconozca.


Solución: No confiar y mostrarse dedicada al trabajo, si él está ocupado nosotras lo estaremos mucho más, pretender que tenemos la camiseta puesta, cuando en realidad se puede prender fuego todo que no nos va a importar. Nunca darle la espalda y menos si estamos almorzando, o nos quedaremos con hambre y por último, sentir un poco de lástima...no olvidemos que Largo tiene que aguantar a Cacha dentro y fuera de la empresa.

jueves, 1 de octubre de 2009

AUNQUE LA MONA SE VISTA DE SEDA...

¿Qué puede ser mejor que dar comienzo a la clasificación de jerarcas con la primera dama del subdesarrollo empresarial?. No, no es a Cristina K. a quién me refiero, sino a Cachavacha, (apodo que le queda más que pintado por sus "atributos" fisicos), la insufrible y absurda esposa del dueño.
Ordinaria y vulgar por donde se la mire, esta businesswoman desfila con paso corto y apresurado (cachavacha es cortita y regordeta) por cada rincón de la empresa, luciendo la infame combinación de sandalias verde loro de plataforma (marca Sarkany off course), con un microvestido de animal print, que apenas le tapa lo que debería esconder debajo de una túnica por amor al prójimo.
No sólo se pasea buscando reconocimiento por su "buen gusto" a la hora de vestir, sino que intenta escuchar, indagar o simplemente meterse donde no le compete. Bañada en la última fragancia importada que adquirió (en el free shop y de oferta claro está) se encarga de indagar maliciosa y reiterativa sobre temas que desconocemos o simplemente no queremos informarle.
Recurro una vez más al diálogo ejemplificador, refiriéndome a mi jerarca como Cacha (ok ok, como la mujer de Castaña, como un chileno preguntando a alguien si capto algo etc etc etc...) y R.A. quién narra.


Cacha:-¿Estába enojada la mujer que se fué recién? (con tono intrigante)

R.A. :-¿Qué mujer? No sé, yo estába hablando por teléfono Cacha. (con una cara mezcla de yo no fui y sorpresa y media.)
Cacha:- No, porque parece que vino porque no le daban una respuesta. (¿si ya sabe que fué lo que pasó, para qué pregunta?)

R.A. :- Ni idea, la verdad ni la ví, pero nadie gritó ni nada...

Cacha:- Claro pero yo pasé por al lado y escuché que se quejaba porque fueron a entregarle el trabajo y nadie le avisó...

R.A. :- (simulando interés y preocupación) ahhh, uhhhh, que mal!

Cacha:- ...lo que pasa es que hay que brindarle servicio a la gente, imagináte pobre mujer, que no puede estar llamando a cada rato y.... (bla, bla, bla)

R.A. :- Lógico, es una verguenza... (actuando un gesto de pesadumbre digno del oscar, mientras escucho una disertación sobre atención al cliente).

Cacha:-Bueno voy a ver por allá a ver si alguién sabe bien que pasó... (en realidad va a buscar alguien que tenga ganas de hacer causa común con ella, para inculpar a alguna persona de lo sucedido)

...Y se aleja taconeando histéricamente con actitud de "que importante que soy en esta empresa, decir que estoy para ocuparme que si no..."

Incapaz de ser útil en algo que no sea llamar a Movistar para cambiar el teléfono o a la manicura para concretar una cita, Cachavacha solo sirve para molestar y entorpecer. Convencida de que es una iluminada en cuanto a contabilidad se refiere insiste en encargarse personalmente de la facturación y la cobranza del local. Por eso vive instalada entre montañas de papeles obsoletos, fingiendo que sirve como un empleado más, cuando verdaderamente todo el mundo sabe que la cabeza no le da ni para resolver un problema matemático de nivel primario (eso sí, cada vez que se equivoca lo hace oportunamente a favor de su bolsillo).
Esta jerarca será quién supervise horarios de entrada, salida, almuerzo y utilizará herramientas de sutíl engaño cuando deba retirarse antes del horario habitual, afirmando que en seguida volverá, aún cuando se ha ido con todo a cuestas, (obviamente para que nadie se retire antes de lo debido.)
Nada la conforma, siempre está convencida de que todo el mundo busca perjudicarla, robarle y sacarle provecho, nunca mejor aplicada la frase que explica que: "El ladrón juzga a todos por su condición".

Solución: No luchar para conformar, ni agradar a este ser supérfluo y negativo. Tratar de ignorarla hablándole lo justo y necesario. Que nos sirva para sentirnos afortunadas por no ser mezquinas con quienes trabajamos y compartimos la jornada. Finalmente que nos ayude a ver que el dinero no hace a la felicidad y en este caso tampoco al buen gusto, la elegancia, la integridad, la belleza, ni la inteligencia, sencillamente hay cosas que Cacha no puede comprar.

martes, 29 de septiembre de 2009

MIS GARCAS JERARCAS

Una vez más me encuentro frente a un tema que me permite realizar distintas clasificaciones y distinciones de prototipos, en este caso de aquellas personas que ocupan un lugar jerárquico, por real esfuerzo y capacidad, por puro mérito delincuente y alcahuetismo, o simplemente por ser dueño o pariente del mismo, (lamentáblemente estos dos últimos ejemplos son los que se aplican en mi sitio laboral.)
En esta clasificación en particular solo voy a detenerme en los tipos de superiores que conozco y tolero diariamente, de otra forma estaría escribiendo sobre perfiles que desconozco. Obviamente voy a referirme a ellos con un simpático apodo o seudónimo, ya que nunca hay que subestimar a las recurrentes casualidades y causalidades, que sumadas al poder de alcance de internet y mi pésima suerte, puede resultar todo en un despido sin derecho a réplica (odio este trabajo, pero por el momento no tengo otra cosa, claro está.)
En cuanto a la foto que ilustra este post, no sé realmente si es acertada, ya que más allá de considerar bueno o malo el peso de algunas de estas figuras en la historia, tal es el caso de Napoleón, Hitler y el mafioso de turno, no se puede negar que se trata de personas inteligentes y ese no es precisamente el adjetivo que mejor describe a mis patriarcas, muy por el contrario, inteligencia es lo que no poseen, como mucho puedo concederles el ser astutos, hipócritas, ladinos, arteros, calculadores y tramposos, que considero no es poca cosa.
En resumidas cuentas, no hay una foto que ilustre la mezcla de imbecilidad constante con la falta de honestidad permanente, lo que más se le acercaría sería la foto de algún político argentino, pero como no tengo ganas de ver la cara de estos parásitos cada vez que abra mi blog, les dejo algunos fragmentos de la letra de una canción del Nano (Joan Manuel Serrat), que me hace pensar que tuvo el desagrado de conocer (y muy bien) a "mis garcas jerarcas" en persona.


"...Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas..."

"...Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones..."

"... la culpa es del otro si algo les sale mal..."

"...Y como quién en la cosa, nada tiene que perder,
pulsan la alarma y rompen las promesas..."

"...Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente..."

"...resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande..."


Y sin lugar a dudas, la frase del tema que más me gusta:

"...Entre esos tipos y yo hay algo personal..."